Es notable apreciar el invento de eufemismos para encubrir acciones injustificadas, por ejemplo la expresión "Daños colaterales".
Según las últimas noticias el 42% de las muertes en palestina
por ataques israelíes son mujeres y niños. La pregunta después de ver los avances en la carrera armamentista de las potencias, es ¿Realmente tienen mala puntería?
Sospecho que no, entonces habrá que encontrar una explicación.
Antiguamente las guerras se llevaban a cabo por la expropiación de los productos manufacturados, las guerras modernas tienen como fin la apropiación de la materia prima. Así es que nos encontramos ante un tema, le objeto de interés, la materia prima que se busca, pero la consecución de ella conlleva "Daños colaterales". También es menester tener en cuenta las relaciones de poder, así es que tenemos a Israel-país inventado por los intereses de la guerra fría- que agranda su territorio con pasos de Goliat. Pero esto parece no importarles realmente porque nos recuerdan a cada rato el holocausto y la persecución que sufren por el mundo despiadado y rencoroso que no es parte del pueblo elegido.
Mientras tanto Shylock, sigue reclamando su libra de carne, y para conseguirla no deja de producir daños colaterales.
¿Será que el pueblo de Israel está terminando el viaje del héroe? Es decir, el héroe sale en busca de la cosa, sufre peripecias en el camino, encuentra el objeto y vuelve cambiado. Ahora es otro, es el que abusa y aplasta, o ya era así y Dios nos tapaba los ojos -no se preocupe es muy posible que Dios no exista-entonces qué fue lo que nos tapó los ojos, o quizás nadie los tapó, simplemente mirábamos para otro lado, o estamos en presencia de una transformación que no comprendemos.
No faltará quién lea esto y ponga el grito en el cielo: ¡Apología, apología! ¡Terrorista!
Los que cuestionan siempre son terroristas, porque el tarado no entiende que no hay que tomar partido, hay que denunciar y quejarse, molestar, molestar hasta dar vuelta la tortilla.